Tarifa fija o indexada para empresas: cómo decidir con criterio
Qué significa cada modalidad
Precio fijo
La comercializadora cierra un precio del kWh para la duración del contrato. La empresa gana previsibilidad presupuestaria y paga una prima implícita por esa cobertura. Si el mercado baja con fuerza, ese precio deja de ser competitivo hasta la renovación.
Precio indexado
El coste de la energía sigue el precio horario del mercado mayorista más un margen fijo de comercialización. Es la fórmula más transparente en su estructura, pero la factura cambia cada mes y puede dispararse en episodios de tensión de precios.
Fórmulas mixtas y cobertura por tramos
Fijar un porcentaje del volumen y dejar el resto indexado permite suavizar la volatilidad sin renunciar del todo a las bajadas de mercado. Es habitual en empresas con consumo alto y estable.
Qué debe pesar en la decisión
- Peso de la energía en la cuenta de resultados. Cuanto mayor es, menos margen hay para asumir sorpresas.
- Curva horaria. Un consumo concentrado en horas valle aprovecha mejor la indexación que uno concentrado en punta.
- Estacionalidad. Hostelería y alojamientos con temporada marcada tienen una exposición muy distinta a la de una industria continua.
- Capacidad de seguimiento. La indexada exige revisar la factura mensualmente; sin ese hábito, el riesgo se detecta tarde.
- Momento del mercado. Firmar un fijo largo en un pico de precios deja el coste alto congelado durante meses.
Errores frecuentes al elegir
Comparar un precio fijo con el precio medio del mercado del año pasado no dice nada sobre el año que viene. Tampoco es comparable una oferta indexada con margen bajo si añade servicios facturados aparte o penalizaciones de salida.
Antes de discutir la modalidad, conviene tener bien ajustada la potencia y corregida la reactiva: son ahorros ciertos, independientes del escenario de precios.
Preguntas frecuentes
¿Quieres saber si tu empresa está pagando de más?
Envíanos una factura reciente de electricidad. Revisamos potencia contratada, término de energía, peajes, excesos y penalizaciones, y comparamos las ofertas disponibles en el mercado. Te decimos si existe margen de ahorro — y si no lo hay, también.
- 1. Subes tu factura (PDF, JPG o PNG).
- 2. La analizamos línea a línea.
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